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Siguen mi histeria:

26 mar. 2011

el principito

-esta noche, sabes... no vengas.
-no te dejaré.
-parecerá que sufro... parecerá como si muriera. Es así. no vengas a ver eso; no vale la pena.
-no te dejaré.
estaba preocupado.
-te digo esto... también por la serpiente. no debe morderte... las serpientes son malas, pueden morder por gusto.
-no te dejaré.
pero algo lo tranquilizó:
-es cierto que no les queda veneno para la segunda mordedura...
esa noche no lo vi ponerse en camino.  se alejó en silencio. cuando conseguí alcanzarlo, caminaba decidido, con paso rápido.

sólo me dijo:
-ah! estás ahi.
me tomó de la mano, pero volvió a angustiarse:
-has hecho mal. vas a sufrir. parecerá que me he muerto y no será verdad...
yo callaba.
-comprende, es demasiado lejos, no puedo con mi cuerpo, es demasiado pesado.
yo callaba.
se descorazonó un poco. pero hizo un esfuerzo:
-¿sabes?, será hermoso. yo también miraré las estrellas. todas las estrellas serán pozos con una roldana enmohecida. todas las estrellas me darán de beber...
yo callaba.
-¡será divertido! tendrás quinientos millones de cascabeles y yo tendré quinientos millones de fuentes...
el principito también calló, porque lloraba...
-es aquí. déjame dar este paso, solo.
y se sentó porque tenía miedo.

y añadió:
-¿sabes?... mi flor... soy responsable de ella. ¡ y es tan débil! ¡y es tan ingenua! tiene cuatro espinas insignificantes para protegerse del mundo...
me senté porque ya no podía tenerme en pie.
el principito dijo:
-bueno... es todo...
vaciló un momento, luego se levantó. dio un paso. yo no podía moverme.
no hubo más que un relámpago amarillo cerca de su tobillo. quedó inmóvil un instante. no gritó. cayó suavemente, como cae un árbol. ni siquiera hizo ruido, a causa de la arena.



pero sé que el principito volvió verdaderamente a su planeta. porque al amanecer ya no encontré su cuerpo. y no era un cuerpo tan pesado... por la noche me encanta escuchar las estrellas reir. son como quinientos millones de cascabeles...






este es, para mí, el paisaje mas bello y mas triste del mundo. aqui es... donde el principito apareció en la Tierra, y después desapareció...

y si llegan a pasar por allí, les ruego: no se apresuren; esperen un momento, exactamente debajo de la estrella. si entonces un niño se les acerca, se rie, si tiene cabellos de oro, si no responde cuando se le pregunta, adivinarán quién es. entonces, sean amables. no me dejen tan triste. escríbanme enseguida, díganme que el principito ha vuelto...

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