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24 jun. 2013

Una rutina que me lastima si no estas vos

Como un día a típico, hoy salí del colegio con mi domingo de vainilla ya armado en la mano, le di un par de secas y decidí irme a mi casa, tal vez porque la manija de escuchar música en el bondi era mucha, o las ganas de dormir me invadían, o tenía cosas que hacer como ir a la psicologa y quería pasar a comer para despues irme y no llegar tarde, o simplemente porque me sentí demasiado cansada. 
Cansada despues de un fin de semana largo, cansada de un día normal en la escuela, cansada quizás de no haber dormido mucho anoche esperando una respuesta, o tal vez mi mente estaba cansada de pensar. 
Emprendí mi camino por Condarco, como todos los días que vuelvo a casa despues del colegio, saque y desenredé los auriculares para luego enchufarlos al celular y tratar de perderme en las letras de Chizzo. Crucé las vias, siempre esquivando ese mini-laberinto que jode pasar cuando hay mas de una persona, creo que el cruzarlas todos los días me hizo acostumbrarme a mirar a mi derecha y luego a mi izquierda, y eso me da derecho a poder caminar al costado de ese "congestionador" de gente. 
Mismas baldozas que quieren hacerte tropezar, mismo puesto de diarios mal ubicado en una esquina que hace que la velocidad de tu andar baje, y es ahi que llego a la parada. Si tengo suerte puede que vengan vacíos, que me paren, que me cobren lo que les digo y no se hagan los boludos, o puede que todo sea como hoy, la espera fue mayor a diez minutos, la queja por no agarrar una bufanda y unos guantes a la mañana crecía, la furia al ver que venían cinco bondis juntos y freno el mas lleno, el subirte y decir "1,60 por favor" y que el forro te cobre 1,70. 
Sentí que la ciudad giraba sobre un mismo eje, sentí que quiera o no estaba metida en una rutina. Me baje del bondi, y como siempre los tipos del taller me chiflaron, hoy por suerte no estaba el pendejo que me grita "Como me gustan las rolingas", realmente me incomoda. 
Entrar a la cuadra por la esquina y ver gente conocida, saludar a los vecinos de en frente que suelo sentir que son copados por escuchar al pity y al Indio a todo lo que da los sabados, me hace sentir bien, me hace sentir en casa. Abrir la puerta de entrada y decir "hola" cual saludo general, aunque solo este el perro, y como un hábito, una costumbre que tambien pertenece a mi rutina, el abrir mi cuarto, sacarme los auriculares y tirarlos en la mesa de la computadora, tirar el morral en la cama, sacarme las zapatillas, la campera, la chalina, y sentarme en la ventana a pensar. 
Creo que di mucha vuelta, pero me re colgue contando mi día, que en verdad tambien puede ser mi rutina, ya que siempre es igual. La cuestión es que hoy pense mucho, y quería escribir sobre eso, pero creo que pensarlo tanto me hizo cansarme, y me hizo tener ganas de echarme a dormir a las 12 e irme a la mierda con la idea principal del texto. 
Esto es cosa de locos, colgue

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